Coeducación

Ilustración publicada el día 11/10/2017 en Facebook por el Día Internacional de la Niña

Ayer fue el Día Internacional de las Niñas¹. Justamente tenía pendiente una entrada sobre coeducación y he pensado que hoy sería un buen momento para escribirla.

Por si alguna persona anda perdida, la coeducación, según María Elena Simón, es un

proceso de intervención intencionado que, partiendo de la realidad de sexos diferentes y de géneros desiguales, pretende la construcción de un mundo común y no enfrentado.²

La coeducación supone trasladar al ámbito educativo el reclamo histórico del feminismo. En un mundo donde está más que vista la posición de desventaja que ocupan las mujeres en cuanto a oportunidades, las violencias de carácter físico, psicológico y estructural que sufren a diario y la invisibilización constante de su trabajo en las esferas públicas, el feminismo es un punto de partida que en las escuelas no puede cuestionarse. La escuela pública debería llevar por bandera las prácticas y luchas de los feminismos como forma de asegurar sociedades más justas. La escuela pública tiene que ser feminista para asegurarse de atender a la diversidad, de ser la escuela de todas las personas.

¿Qué ocurre con la formación inicial del profesorado en coeducación? En mi Universidad no existe una asignatura (obligatoria u optativa) en la que se ponga esta cuestión en el centro. ¿Acaso no es fundamental que el profesorado que comienza su trayectoria formativa adquiera herramientas de análisis y cuestionamiento sobre cómo se producen las prácticas educativas en este sentido? Creo que a veces se nos olvida que el cuerpo de Secundaria, por muy técnico que sea, acaba trabajando en aulas con personas. Si trabajamos en Educación, nuestra labor irá mucho más allá que la mera transmisión de contenidos y esto es lo único en lo que gran parte de la formación del profesorado y el sistema de acceso a los cuerpos docentes parece centrarse.

Creo que es fundamental la formación en coeducación no en cuanto a la adquisición de dinámicas concretas o técnicas de intervención, que también son muy importantes. Más bien sería nescesario trabajar la capacidad analítica del profesorado para poder cuestionar y revisar sus prácticas, que podrían agruparse según la clasificación que Eisner hace del currículum en:

  • El currículum manifiesto, referido a aquellas prácticas planificadas que ocurren en el día a día en las escuelas.
  • El currículum oculto, que viene a denominar los aprendizajes que ocurren por las interacciones que se producen en el interior de las escuelas. Según Eisner este currículum tiene para el alumnado implicaciones mayores que el currículum manifiesto. Bajo este paraguas podríamos poner en el punto de mira el uso del lenguaje, el uso de los espacios escolares o la diferencia de trato que reciben los niños frente a las niñas.
  • El currículum nulo, que bien podría denominarse no-currículum. Eisner habla de este currículum como aquello que no se nombra o que directamente se ignora. En muchos casos podríamos hablar de la coeducación como parte de ese currículum nulo. También podríamos pensarlo relación a la invisibilización permanente de las aportaciones de las mujeres al progreso de la Historia, las Ciencias o cualquier campo del saber. Lo que no se nombra no existe. ¿No han existido mujeres científicas, reinas, escritoras, pintoras o musicas cuyas aportaciones deban tener cabida en las aulas? ¿No nos damos cuenta de la falta de referentes mujeres que hemos sufrido en la escuela?

En el ámbito andaluz se produjo un avance importantísimo con la aprobación del primer Plan de igualdad entre hombres y mujeres (🐴 el burro delante para que no se espante) en noviembre del año 2005. Esto trajo consigo la presencia de una persona encargada de coordinar las actuaciones de coeducación en todos los centros educativos. Una labor reconocida e institucionalizada con reconocimiento oficial por parte de la Consejería de Educación. Sin embargo, entre el papel y las prácticas reales en las escuelas se produce un gran salto cualitativo: más a menudo de lo que creemos la persona que asume esta responsabilidad no sabe cómo llevarla a cabo. La coeducación en los centros queda a disposición de la buena voluntad y el buen hacer de la coordinadora de coeducación.

Si queremos cambios reales en las escuelas tenemos que provocar un punto de encuentro entre lo que realmente se necesita en las aulas y lo que el profesorado aprende a lo largo de los años (Infantil y Primaria) o meses (Secundaria) de su formación como futuros docentes.

A mí me parece que tendré que seguir formándome fuera, porque a voz de pronto y viendo los planes de estudio, este año voy a trabajar poco en el Máster sobre coeducación. Una pena.


¹ Hablo en plural bajo la idea de reflejar la diversidad interna. Evito caer en el reduccionismo de que ser niña es algo en concreto. Ser niña depende de cada niña. Lo importante es que puedan ser niñas en igualdad de condiciones que los niños.

² María Elena Simón en La coeducación, valor añadido de innovación e igualdad educativa.

2 comentarios en “Coeducación

  1. El principal problema de coeducación es que parte del profesorado no cree en ella y por muchos planes que haya no cambian sus ideas, como siempre, un tema muy importante al que no se le da importancia “Lo urgente desplaza a lo importante”. Saludos.

    1. Igual tenemos que empezar a preguntarnos qué es lo urgente, ¿no? No podemos darnos golpes de pecho ante cada agresión / asesinato machista y seguir mirando a otro lado cuando entramos en clase.

      Respecto al profesorado que no cree en ella, tampoco creo que sea una cuestión de creencia o no. Estamos hablando de algo que debería ser exigido por las Administraciones Públicas, igual que se exigen otras tantas cosas – y muchas de ellas no van a ningún lado-.

      Gracias por comentar 🙂

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